Skip to content

El Despertar Prohibido de Rosie en el Castillo Siniestro

En el castillo siniestro, Rosie recolectaba rosas rojas para su ama Ophélie. Sus ojos verdes brillaban, labios carnosos anaranjados sonreían. Entró al salón, vio a las damas importantes. Sonrió tímida, colocó el ramo en el… 

Clara y yo: La orgía secreta que me volvió loco

En casa de Denis, el club improvisado bullía de lujuria. No podía creerlo. Clara, mi dulce esposa, hace meses rechazada a tríos, ahora se follaba en cadena por diez hombres. De todas las edades. Algunos… 

II – Una puesta en situación reconfortante

En la sala de formación del hotel, los cordones de mis zapatillas se enredan. Me doblo, piernas tiesas, manos apenas rozan mis pies. El vaquero en los tobillos me atrapa. Mi raja expuesta tiembla. Las…