La noche prohibida que me consumió por completo
En el dormitorio de Vincent. Sábado 23 de diciembre de 2018. La puerta se cierra con un clic suave. Su mirada me quema. No es lujuria salvaje como antes. Es algo más hondo. Más peligroso.…
En el dormitorio de Vincent. Sábado 23 de diciembre de 2018. La puerta se cierra con un clic suave. Su mirada me quema. No es lujuria salvaje como antes. Es algo más hondo. Más peligroso.…
En el dormitorio de la casita alquilada, la lluvia azotaba las ventanas. Mathias entró, polla tiesa bajo los pantalones. Yo, desnuda, con venda en los ojos, esperaba. El corazón me latía fuerte. Juda nos había…
En La Bastide, mi refugio familiar. El aire huele a madera vieja y río estancado. Abro el secreter. Cartas amarillentas de mi madre. Palabras que queman. Hablan del niño ahogado. Siete años tenía yo. Curiosidad…
París, febrero de 1925. Boulevard des Italiens. La humedad del crachin invernal me cala los huesos. Acelero hacia las Nymphettes, el burdel en la ruelle cerca de los grandes bulevares. Lo llaman el 8. Discreción…
En Résaville, en mi alcoba. La curiosidad me quema. Suzette, mi camarera, me cuenta cómo Pierre le abrió el culo. Su marido, el marqués, me lo intentó una vez. Dolor como hierro candente. Ahora, pregunto.…
En el prado. Lejos de miradas. Ese día llevaba una falda azul corta. Él me vendó los ojos con un pañuelo sedoso. Me ató las manos a la espalda. Suave. Sin apretar. Para no asustarme.…
El sol salía sobre la región parisina. Bruma ligera humedecía el jardín. Desayunaba sola. Café negro ardiente. Brioche de chocolate. Día clave. Marido en el trabajo. Hijos en la escuela. Cita soñada. Lo dominaría. Lo…
En las calles empedradas, su mano en la mía quema. Cada día, un roce inocente. Beso en la mejilla. Quiero más. Propongo ir más allá, ella habla de la linde del bosque. Pienso: la linde…
En la terraza del café. París hierve. El sol quema mi piel pálida. Soy Hélène, divorciada, cuarentona, polaca rubia natural, 1,55 m, tetas grandes, nariz canalla. Siempre fantaseé con mujeres. Me casé virgen, marido atento…
Era de noche en el bar del barrio, luces tenues, humo denso. Yo, Anónima, pedazo de ronca francesa, con un gin-tonic en la mano. Limón, sí, amargo como mi vida. ‘¿Me escuchas o qué?’, le…